Compartimos un día en la exuberancia del Valle del Elqui, frente al cerro Cancana, la fuerza de naturaleza en este lugar se manifiesta de forma directa y compartimos profundos aprendizajes con el agua, la tierra, el viento y el fuego. Pudimos reconocer en nosotros mismos los modos y formas en las que abordamos las diversas situaciones y comprender el valor de aprender a mirarse con objetividad y autocrítica, es el primer paso al conocimiento de Sí Mismos para quien busca hacer el camino espiritual crístico.
Actividades en la Reina y Ñuñoa para nutrirnos de las enseñanzas de Cristo.
Durante los meses de Diciembre y Enero nos hemos estado reuniendo en actividades abiertas y...
0 comentarios