En el silencio de estas tierras podemos escuchar la voz de los Ancestros


Lo nuestro es más que una propuesta: nos hacemos cargo de una realidad. JesúsCristo, el Dios Vivo, el Dios de nuestros Ancestros, el Cristo Liberado y Liberador que desde el Cielo se presentó cuan Quetzacoalt ante nuestros Sabios y Santos en América y les habló prometiendo a ellos que aquí vendría por segunda vez, que en estas Tierras del Sur del mundo descendería desde la Nube, ése Cristo Vivo, Dios y Gobernante, es Aquel que hoy debemos levantar y es éste Aquel que nuestros Padres Ancestrales quisieron entregarnos cuan herencia, y cuya voz y símbolos fueron aniquilados y burlados por la mano del Señor del viejo continente que venía a ejercer su mando a punta de hierro y mentiras…. Sí, el Dios de Paz

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