La enseñanza de Cristo en lo cotidiano: “el amor”.

En estos tiempos de tanta inquietud, que vivimos con tantos temores, sin saber qué hacer, y entrampados sin tener a dónde dirigirnos para encontrar respuestas.

Nos hemos preguntado cómo llevar las virtudes que la sabiduría de Cristo nos ha enseñado, a la vida cotidiana de cualquier creyente que nos escuche, para que pueda ver que su vida puede ser parte del Plan de Dios si lleva a  la coherencia lo que JesúsCristo enseña desde su venida como hombre. Siendo Cristo un Dios vivo, presente para todos.

Hemos aprendido culturalmente que el amor es algo que nos hace sufrir, que puede ser violento, celoso, que es prácticamente una posesión sobre otro, que hay una ilusión que encandila sin poder ver la realidad de las características y de las condiciones de la persona, buscando un ideal que nos fue mostrado desde pequeños y que en realidad no existe.

Sin embargo la Sabiduría nos enseña que el amor es leal, fiel, sabe perdonar y pedir perdón, es honesto, sacrificado y comprensivo, siempre basado en la confianza.

Esto es en cuanto al amor hacia nuestros semejantes: familia, amigos, personas cercanas y a todo nuestro prójimo.

Por otra parte ante Dios nos ponemos en otro nivel: ¿Cómo llegar a concretar por ejemplo el primer mandamiento: “amar a Dios por sobre todas las cosas”?, porque si no conozco a Dios no puedo llegar a amarlo.

 

Cuando recibimos a un hijo, lo amamos desde el embarazo, pero sin embargo ya lo amas antes de conocerlo, aun en cualquier condición; pero vamos sintiendo su presencia en las formas en las que podemos acceder a reconocer que está ahí. Ese es el amor incondicional que podemos recuperar si nos ponemos ante lo que nos sobrecoge, que pueden ser la naturaleza en su belleza y fuerza, reconociendo las manifestaciones divinas en ese poder y maravilla.

Más allá de eso, si de verdad lo que buscamos es alcanzar a ese Dios que Es y está vivo, la Sabiduría nos enseña las formas y herramientas que podemos recibir para vivir esta profunda experiencia espiritual: amar a Dios es primero creer en Dios y en Su Reino, orar para vivirlo, meditar para conocerlo, escrutar para comprenderlo, discernir para obedecerlo, hacer y ser lo que Dios y su Reino han designado.

 

 

Esta guía de la Sabiduría sin embargo no es del todo comprensible para cualquiera de nosotros, pero JesúsCristo y el reino de Dios están más cerca que nunca antes, y nos quiere entregar estas herramientas sin pedir nada a cambio, más que la fe y la honestidad para recibirlas.

Si llegamos a vivir este amor a Dios como Él nos ama… ¡cómo no vamos a amar a nuestros semejantes!

Invitamos a quienes quieran conocer y recibir estas herramientas espirituales, que serán una riqueza para el resto de sus días… sin compromiso, contáctenos.

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