Hay una diferencia vital entre sentir felicidad por algo, o sentirse, ser y estar Libre. La felicidad se termina cuando termina lo que te hace feliz. La libertad del espíritu en cambio, es un Estado interior permanente y que a pesar de los cambios, dificultades e incluso tragedias, no se apaga ni se termina, sino que te protege, fortalece y eleva».
Intégrate a los círculos cristicos
En medio de los tiempos de crisis y cambios que vivimos, donde la violencia, la caída de los...




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